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Tipos de máquinas de soldar existen y cuál elegir

Tipos de máquinas de soldar existen y cuál elegir

Hay muchos tipos de máquinas de soldar y para decantarnos por una u otra hay que saber el uso que le vamos a dar y los tipos de soldadura que vamos a hacer, pues el trabajo que hacemos en casa de manera ocasional tiene poco que ver con el que realizan los profesionales.

Además del tipo de soldadura hay que conocer con cuántas fases trabajan y la potencia que tiene, ya que es raro que una máquina de soldar profesional se pueda usar en un hogar, pues lo lógico es que nada más enchufarla salte el diferencial.

Tipos de máquinas de soldar

Los diferentes tipos de soldadura requieren de máquinas completamente distintas, así que antes de adquirir una debemos cerciorarnos de que nos ofrece los tipos de soldadura eléctrica que nos son necesarias.

Máquina de soldar MMA

De todos los tipos de herramientas para soldar es la que más conocemos, la que todos tenemos en mente cuando hablamos de estos aparatos.

Para su funcionamiento se emplea electricidad, la cual forma un arco eléctrico entre el metal y el electrodo, de manera que cuando el electrodo toca el metal se funde sobre la unión que queremos crear y produciendo la soldadura.

Se emplean mucho en la construcción y en el sector agrícola, pues son máquinas efectivas, muy económicas y además se pueden soldar distintos materiales cambiando los electrodos que son muy baratos.

Máquinas de soldar TIG

Aquí también soldamos utilizando un arco eléctrico, pero el electrodo no se consume y necesitamos gas, unas botellas delgadas y altas que vemos en los camiones de reparto de butano.

No se emplea material de relleno para hacer la soldadura, pero podemos aportar un electrodo extra si necesitamos que la unión se rellene.

Estas soldaduras se emplean cuando se requiere uniones de alta calidad, con aceros inoxidables, depósitos, metales de la industria alimentaria, etc.

Máquina de soldar MIG

El soldador de hilo, que es como también se conoce a estos aparatos, es el más popular en los talleres, puesto que se consigue un rendimiento alto en la soldadura siempre que se use en interiores o en zonas protegidas del viento.

Como en el caso anterior, además de la electricidad necesita el gas para funcionar y la soldadura no la hace un electrodo, que está recubierto, sino que la crea el gas inerte que es el que enlaza las piezas.

Soldador de estaño

Este soldador es distinto de cualquier otra máquina de soldar profesional.

Es la más simple, pues solo es una especie de lápiz con una punta de cobre que se calienta y que derrite el estaño cuando se pone en contacto con él.

Se pueden encontrar modelos más complejos, con control de la temperatura, y su uso es exclusivo de la electrónica, para soldar cables, diodos, resistencias, etc., operaciones muy delicadas que requieren de experiencia y de un buen pulso.

Para los profesionales existen las estaciones de soldadura, con diferentes puntas, un lugar para dejar el lápiz, esponjas y lijas para limpiarlos, etc.

Soplete

Esta máquina de soldar también es muy simple y se emplea mucho en fontanería con el fin de unir tuberías.

Se trata de una boquilla que se alimenta a través de una bombona de gas y con un mecanismo que permite controlar la salida del gas para dar más menos temperaturas a las piezas.

La fusión de las piezas se provoca aportando un material extra, que en fontanería suele ser el estaño porque al fundirse se filtra muy bien entre las piezas que necesitamos unir, creando una aleación.

Soldadores inverter

En los últimos años han aparecido las soldadoras inverter, las cuales cuentan con electrónica que puede transformar la corriente haciéndola más estable.

Además de que el consumo eléctrico es menor, algo muy a tener en cuenta en estos días, la mayor ventaja de esta máquina de soldar profesional es que con un solo equipo podemos tener el resto de tipo de soldaduras de arco como la TIG, MIG o MMA.

No hace falta cambiar de máquina para soldar distintos materiales y eso es algo que ahorra dinero y espacio en el taller, aunque lo cierto es que no es una máquina para todo el mundo, pues tiene un inconveniente.

El mantenimiento y la reparación, debido a la electrónica que lleva, conlleva un gasto mucho mayor que las máquinas “tradicionales”, de forma que únicamente se les sacará un buen rendimiento en aquellos talleres en los que se use a diario y en los que necesiten constantemente cambiar de tipo de máquina, algo que se evita con el soldador inverter.

Podemos ver que hay distintos tipos de máquinas de soldar, dependiendo del uso que les vayamos a dar.

Hay que saber con qué presupuesto contamos, pues las profesionales como las inverter pueden ser muy caras, y con qué materiales vamos a trabajar con más asiduidad, con el fin de decantarnos por una u otra máquina de soldar profesional o por una económica si es para trabajos domésticos.